COMO NOS GUSTAN LOS ZAPATOS

Cansada de comprar y mirar todos los nuevos estilos de vestidos decide sentarme por un momento en los sillones del centro comercial. Como toda mujer, puse mi mirada en todas las mujeres que pasaban en frente mío. Grandes y chiquitas, algunas de excelentes figuras y otras más llenitas todas lucían zapatos de diferentes colores, unos abiertos, propios del clima caluroso donde vivo. Otras con zapatos cerrados, seguramente que muy a la moda siendo que ya en breve comenzamos el otoño. Pero todas lucen sus zapatos; planitos o de tacones altos, de plataforma que te hacen lucir más alta y otras simplemente con deportivos, pero cada mujer ama los zapatos. Lo interesante de todo esto es que casi nunca tenemos suficientes, o por lo menos eso es lo que creemos. para comprobarlo solo tiene que preguntarle a cualquier mujer ¿qué se pondrá para para su próxima actividad u evento? Y la respuesta siempre será no tengo zapatos, sin embargo las mujeres entendemos que no se refiere a que no tiene ningún zapato, lo que que no tiene es uno "exacto" que convine con su traje.

Ah.... pero el día que encontramos el "perfecto" sentimos la misma alegría que seguramente sintió Cristóbal Colón cuand descubrió las Américas! bueno quizás no tanto, pero allí los dos juntitos parecieran decirnos te estuve esperando. Sin importar que nuestros dedos estén uno encima del otro, si es el color perfecto, y si es el estilo que buscabamos los agarramos y a pagar se ha dicho.
Es que las mujeres señores no nos vestimos para los hombres, lo siento si te doy una mala noticia, la realidad es que las mujeres nos vestimos para las otras mujeres. Serán como contados con los dedos aquellos hombres que se fijen en los zapatos de una mujer; sin embargo, casi toda mujer será lo primero que vea; las que son honestas te darán un cumplido "que bellos tus zapatos" las otras miraran con un poco de envidia escondida y la pregunta en la mente ¿en donde se habrá comprado?
Si tu eres una de ellas, que tiene varios pares de zapatos, y siempre piensas que no tienes el perfecto, no te sientas mal así somos casi todas. En este día quiero animarte que cada vez que mires a tus zapatos, puedas también pedir a Dios por tu dirección en tu caminar. Con zapatos lindos; altos o bajitos que camines segura, que camines con propósito y destino, pero principalmente que tu caminar sea recto porque cuando Cristo te encontró tu finalmente llegaste a los pies del Único Perfecto.

Transient
Julie Herrera MaxwellComment