Sonríe y di cheese!

Con toda la tecnología con la cual contamos hoy en día tomar fotografías ya sean de uno mismo o de nuestros seres queridos se ha hecho la cosa más fácil. Recuerdo todavía que hasta no muchos años atrás el proceso era tan largo; había que primeramente tener una cámara, comprar el rollo y luego de haber sacado las fotos llevarlas para que las revelarán. Todo ese proceso tedioso es algo del pasado, hoy solamente debes sonreír y decir "cheese" y si la foto sale bien, sacada con tu teléfono, con el mismo la pones en Facebook o la mandas a alguien en un mensaje. Pero existe un problemita, todos tenemos muchas fotos, y algunas muy hermosas, pero ya nadie tiene fotos que se puedan poner en un álbum. Cuando tus hijos crecen como los míos, que bueno es tener esos viejos álbumes donde puedas recordar tiempos lindos, memorias inolvidables, simplemente porque todas tus fotos están en tu teléfono o tu computadora.
Las fotografías son recordatorios de tiempos vividos, tiempo de familia, celebraciones de cumpleaños, graduaciones, etc que han quedado plasmadas en un papel y te harán revivir años después. Que importantes recuerdos se convierten especialmente cuando tus seres queridos ya no están contigo y están en la presencia de nuestro Dios. Son pruebas de que ellos un día estuvieron aquí en esta tierra, que impactaron tu vida, te dieron amor y fuiste la razón de sus sonrisas.
De la misma manera, como son las fotografías para el recuerdo así también debemos dejar en la vida de nuestros hijos testimonios vividos donde vimos la mano de Dios de una manera milagrosa. El libro de Josué nos dice como los judíos cuando finalmente llegaron a la tierra prometida, después de cruzar en seco el río Jordán Dios les instruyo que un representante de cada tribu recogiera una piedra y la pusiera en medio del río. Te preguntarás cual era la razón? Dios quería que tuvieran algo que les recordará del poder de Dios. Un monumento que les serviría a esos padres para enseñar a sus hijos y a las generaciones que vendrían; que fue la mano poderosa de Jehová la que les hizo cruzar y poseer la tierra de su promesa.
Hoy tenemos las fotografías como testimonio de tiempos hermosos y gente amada que un día estuvo con nosotros, sin embargo así como valoramos estos lindos momentos vividos debemos también levantar monumentos de testimonio para así poder enseñar a nuestros,hijos y a los que vienen detrás de nosotros que un Dios poderoso nos ayudo en momentos difíciles, nos levanto cuando estábamos caídos, y nos sano cuando estábamos enfermos.
Así qué no nos contentemos con solo guardar fotos, eso es bueno y yo personalmente tengo muchas, pero quiero poder dejar para mis hijos piedras de testimonio que les ayudé a ver a Dios de cerca.
Por eso la próxima que alguien te diga sonríe y di "cheese" recuerda no sólo tener muchas fotos para el recuerdo, pero dejar junto a ellas monumentos de testimonios de tu Dios. Será que debo ir a recoger piedras, claro que no! Me refiero a poder hablarles y testificarles de tu Dios, para que ellos a su vez las pasen a sus hijos. Sonríe!

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